Principios y normas básicas del aprendizaje cooperativo

 

 Principios básicos del Cooperativo. Algunas claves para el éxito

El objetivo del aprendizaje cooperativo no puede –ni debe– reducirse al desarrollo de habilidades o actitudes; la meta fundamental es mejorar el rendimiento académico de todos los alumnos, promoviendo la construcción de aprendizajes de mayor calidad.

La cooperación es mucho más que un ordenamiento de asientos. Estructurar el aprendizaje cooperativo no consiste simplemente en sentar a los alumnos juntos y decirles que se ayuden entre sí.

Los miembros menos capaces a veces dejan que otros completen las tareas del grupo, lo cual crea un efecto de “polizón”.

Al mismo tiempo, el que hace el trabajo puede esforzarse menos, para evitar el efecto de succión que provoca el hecho de hacerlo todo.

Cuando trabajan en grupo, también existe la posibilidad de que los estudiantes se sometan a los más capaces, que pueden adoptar roles de liderazgo que los beneficien a ellos a expensas de los demás.

Por ejemplo, un integrante de alto nivel de un grupo puede ofrecer todas las explicaciones de lo que se está aprendiendo. Como la cantidad de tiempo que se pasa explicando algo se correlaciona en gran medida con lo que se aprende, los miembros más capaces aprenden así, mucho mientras que los menos capaces avanzan a los tropezones, como público cautivo.

Por parte del docente hemos de cuidar otros aspectos que son importantes:

- Valorar siempre los comportamientos positivos. Habitualmente el comentario que solemos hacer siempre es el negativo. Evidenciamos públicamente los comportamientos negativos, proponiéndolos, queramos o no, como modelos. Es decir, todas las observaciones públicas o privadas, deben centrarse en comportamientos positivos que los hagan ser deseables para los demás.

 

- Cuando valoremos el cómo se están haciendo las actividades, hemos de ser concretos y no generales en los comentarios. En vez de decir: “sí, está bien” podemos decir “si, esta es la forma correcta de encontrar la idea principal de un párrafo”.

 

Tres insistencias más que son trascendentales para que esta nueva filosofía educativa sea un éxito:

- Lo importante no es dominar estas técnicas, lo importante es dominar este talante

 

- No convertirnos en expertos en técnicas en vez de ser expertos en relaciones y en personas.

 

- No centrarnos en el MÉTODO, si no en lo que queremos transmitir con el método.

Anexo I (Principios y normas básicas) Página 2

 

La interdependencia positiva depende de la forma en que el docente estructura la situación de aprendizaje: cuanto más necesiten unos de otros para realizar el trabajo y alcanzar la meta, más cooperativa será la situación. Para ello, la propuesta de trabajo que se haga a los alumnos debe mandar un mensaje muy claro: sólo tendréis éxito si lo tienen también vuestros compañeros.

En otras palabras, toda situación de aprendizaje cooperativo debe estar presidida por un lema:

“o todos o ninguno”.

Para alcanzar el éxito conjunto son necesarios los esfuerzos de todos y cada uno de los miembros del grupo, por lo que nadie puede esconderse y aprovecharse del trabajo de sus compañeros.

Motivación al alumnado

“El aprendizaje cooperativo o de colaboración es un proceso en equipo en el cual los miembros del grupo os tendréis que apoyar y confiar unos en otros para alcanzar una meta propuesta. El aula es un excelente lugar para desarrollar las habilidades de trabajo en equipo que necesitareis más adelante en la vida.”

El Aprendizaje Cooperativo es interactivo. Como miembro del equipo cada alumno tiene que:

Desarrollar y compartir una meta en común

Contribuir al grupo con su comprensión de cada actividad que se proponga: con preguntas, reflexiones y soluciones.

Responder y trabajar por consenso para la solución de dichas actividades. Cada miembro le da lugar al otro para que hable, colabore y sus aportes son tenidos en cuenta por otros y por uno mismo.

“Todos para uno y uno para todos”.

 

Cómo hacer para que el aprendizaje en equipo funcione:

El aprendizaje en equipo comienza con entrenamiento y comprensión de la manera en que funcionan los grupos.

El coordinador comienza moderando una discusión y sugiriendo alternativas pero no le impone soluciones al equipo, especialmente en aquellos casos en los que les resulta difícil trabajar juntos.

Cada alumno fortalece al equipo.

Cada miembro del grupo es responsable no sólo de colaborar con sus fortalezas sino también de ayudar a los otros a comprender la fuente de sus propias fortalezas.

Cualquier miembro que se sienta en inferioridad de condiciones o incómodo con la mayoría debería ser alentado activamente a colaborar.

Todos los miembros del grupo deben conocer y entender las normas básicas de funcionamiento (estarán puestas en clase) y las funciones de cada rol dentro del grupo.

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Normas básicas del trabajo cooperativo

1º.- Cada miembro del equipo es responsable de que sus compañeros de grupo aprendan.

2º.- Antes de dar por finalizada cualquier tarea, nos cercioraremos de que todos los integrantes de nuestro grupo la han realizado de forma correcta.

3º.- En caso de duda, pediremos ayuda a nuestros compañeros de equipo antes de recurrir al profesor.

4º.- Dentro del grupo cooperativo debemos conversar en voz baja y respetar la “señal de ruido cero”.

5º.- Sólo hablaremos con compañeros de otros equipos cuando el profesor lo considere oportuno.

6º.- Cuando en nuestro grupo nos pidan ayuda, dejaremos de hacer lo que estemos haciendo y ayudaremos.

7º.- Respetaremos los roles y a los compañeros que los ejercen dentro de nuestro grupo.

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